Edición #16

02 mayo 2019

La equidad de género en los espacios de trabajo ya es una tendencia global, en la que más organizaciones están participando de manera activa, no solo para integrar a más mujeres, generar igualdad de oportunidades o establecer sistemas de reconocimiento equitativos a la función; es un estilo de vida organizacional que influye favorablemente en el ambiente laboral, en los resultados del negocio y en los entornos socioeconómicos.

Las cifras nos indican que todavía queda camino por recorrer. En la República Dominicana, más del 62% de las mujeres componen la matrícula universitaria, 53% de las mujeres ocupan trabajos formales, mientras que 19.1% representan el poder legislativo. Así vemos como a nivel mundial, tan solo el 7% de las mujeres son directoras de cine, y así cientos de ejemplos que muestran que aún se mantiene la brecha entre las mujeres preparadas y las que ocupan posiciones de liderazgo.

Una de cada diez personas que trabajan en equipos de desarrollo de tecnología en las empresas son mujeres. Esta realidad también refleja la brecha digital y la desigualdad de oportunidades laborales presentes alrededor del mundo y especialmente en América Latina, por lo que se hace necesario integrar a más mujeres en los espacios de trabajo, generar igualdad de oportunidades y establecer sistemas de reconocimiento equitativos a la función.

Nuestra publicación es muestra de un sólido compromiso con el éxito y la búsqueda de la excelencia, un camino que, a las mujeres de gran parte del mundo incluyendo nuestro país, se les ha hecho más difícil, pues el propio significado de la palabra líder, está asociado al sexo masculino.

En esta edición reconocemos el rol de la mujer en distintos sectores del quehacer empresarial de la República Dominicana, y es que, en el terreno de la dirección, la mujer tiene un estilo gerencial definido que se basa en su capacidad de adaptación al cambio y a la habilidad de aplicar criterios objetivos para aportar soluciones efectivas.

En el recorrido que harán por las páginas de esta edición, podrán identificar el denominador común entre las mujeres que nos inspirarán con sus historias de vida: la preparación. Verán en primera fila cómo el talento y el empoderamiento se conjugan con la experiencia y los conocimientos para hacer de la mujer una líder, desde la óptica de diferentes perfiles, nacionalidades y áreas de expertise.

Trayectorias como la de Ligia Bonetti, figura de nuestra portada, inspiran a mujeres del mundo actual que se encuentran plenamente preparadas, a que ejerzan posiciones de liderazgo, con poder de mando y acciones que puedan generar impacto en el desarrollo social y económico del país.

Amigo lector nuestras creencias acerca del liderazgo femenino no solo implica pensar que las mujeres estamos preparadas para asumir posiciones de poder, más bien es una oportunidad para influir en la cultura con el mensaje del liderazgo femenino como un estilo de vida. El sexo no es determinante para el desarrollo del trabajo y mejoramiento continuo, sino las competencias individuales las que lo demuestran.

Lo ratificamos así con el contenido presentado para esta ocasión, cargado de distintas historias de un selecto grupo de mujeres, donde cada una es influyente en su contexto, quedando demostrado el alto nivel de compromiso, y poder de transformación en la sociedad que juega el liderazgo femenino en la República Dominicana.